Discipular
Marcos 3:13-14

Después de la consolidación el creyente debe ser conducido a entrar en la etapa de discipulado. El discipulado consiste en escoger seguidores, cuidar de ellos y formarlos, confrontándoles con amor y verdad y afirmándoles en sus logros. Es vital recordar que va a multiplicar en otra persona el carácter de Jesús,que a la vez esta asiendo formado en su vida. Esto se logra, no solamente compartiendo unas lecciones teóricas, si no amando y cuidando como lo hace un padre con su hijo, acompañándole en el proceso de crecimiento para ayudarle a llevar a la práctica los principios adquiridos.

El discipulado nunca termina, es para toda la vida. El objetivo es darles propósito de vida, que pasen de demandantes a ofertantes y dediquen su vida al servicio de Dios. El discipulado persigue que sean reformados en su manera de pensar, hablar, actuar y vivir. Que su estilo de vida sea cambiado por el estilo de vida de Jesús. Aunque el discipulado es para toda la vida, sabremos que hemos hecho un discipulado, cuando sea capaz de hacer con otros lo que se hizo con él.

Un discípulo es el que sigue las enseñanzas que usted le ha dado y le enseña a otros seguir esas mismas enseñanzas.

Jesús hizo Discípulos Marcos 1:16. El vio a un discípulo como:

  • Uno que voluntariamente responde al llamado.
  • Uno dispuesto no solo a oír doctrina, sino recibir corrección con humildad para ser formado.
  • Uno seguidor del modelo que le presenta su maestro (Escucha, observa, imita) 1Co 11:1
  • Uno que se niega a si mismo. Marcos 8:34, y esta dispuesto a sacrificarse por Jesús y su misión.
  • Uno que asume compromiso con responsabilidad, da cuenta de él y su trabajo.
  • Uno que esta consciente de su tarea (pescador de hombre) y trabaja en ella.
  • Uno que es leal a Dios y su mentor y fiel a su tarea.
  • Uno que anhela multiplicarse y dar mucho fruto.
  • Uno dispuesto a trascender de lo ordinario a lo extraordinario.

El Discípulo Que Se Debe Hacer (El Discípulo Soñado)

Debemos procurar hacer un discípulo con una vida fructífera(Exitosa). Juan cap. 15 y 17. El discípulo que alcanza una vida muy fructífera manifiesta lo siguiente:

1. Vive para adorar a Dios.

Jesús fue ejemplo de una vida que adoro a su Padre, Él dijo: “Yo te he glorificado en la tierra…” Jn 17:4

Adorarle implica entrar en una relación, donde se le expresa amor en sacrificio a Dios. Ro 12:1; Gl 2:20. El discípulo entrega su vida en adoración cuando:

  • Entiende que su vida depende de la vida de Dios. La necesidad interior que no se puede llenar con nada de este mundo, se debe a algo especial que recibimos de Dios al ser creados: “…sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” Gn 2:7-8. Esto muestra que fuimos creados para celebrar siempre una relación intima de amor y amistad con Dios.
  • Hace la voluntad de Dios, vive en santidad renunciando a los placeres engañosos y temporales de este mundo. 1 Ts 4:1-5
  • Le convierte en el único amo de su vida, sin ponerle en competencia con otros dioses. Lc 16:13
  • Le sitúa en el primer lugar de sus prioridades. Mt 6:33
  • Asume una actitud de alabanza  y gratitud sincera. Ef 5:18-20
  • Deposita su confianza plenamente en Dios. Hb 11:6
  • Todas sus actividades tienen el fin ultimo de agradarle y honrarle 1 Co 10:31
  • Festeja siempre con gozo al Señor, independientemente de las circunstancias que le rodeen. Sal 34: 1-3; 92:1-4; 100:1-5.
  • Pasa tiempo a solas, en intimidad con el Señor.

Un fruto en la vida del discípulo que le hace exitoso es que pueda ser amigo de Dios entregándose incondicionalmente “…Ustedes son mis amigos, si hacen todo lo que yo les mando.” Juan 15:14

2. Conquista almas, siendo testigo del poder de Dios.

Jesús fue consecuente con esto. El pudo expresar: “He manifestado tu nombre a los hombres…” Juan 17:6

El dio a conocer la persona de su Padre ante la necesidad y deseo de los hombres de conocer a Dios, él pudo decir: “…El que me ha visto a mi, ha visto ala Padre…” Juan 14:9. Jesús pensaba, sentía, hablaba, y actuaba como su Padre. Conocerlo a él era conocer al Padre. El mostró en su persona la plenitud de su Padre. Fue a través de esta manifestación, especialmente de su amor, que logró conquistar a sus discípulos para su reino. Conquista evidenciada ala decir: “…y han guardado tu palabra…” Juan 17:6 dicho de otro modo, se han convertido en ciudadanos de tu reino y han vivido según los principios de este.

Cuando Jesús empezó a predicar arrepentimiento y a decir que el reino de los cielos se había acercado Mt 4:17, era porque lo estaba trayendo consigo a la gente, y era evidente no solo en su mensaje, sino también en sus hechos Mt 12:28. La manifestación del Padre a través de su vida era notoria Mt 7:28-29. Esta congruencia de su persona con la Palabra trajo como resultado la conquista de multitudes Mt 8.1

El discípulo conquista personas para el reino cuando:

  • Entiende que Dios le coloco en la tierra para que fuera su representante y ejerciera su gobierno“…y señoreé…en toda la tierra…” Gn 1:26. Dios espera que implantemos su reino y esto solo se hace manifestándole a él. Cuando esto hacemos, las circunstancias no nos dominan, sino que nosotros dominamos las circunstancias al ejercer autoridad que Dios nos ha delegado. El resultado es que muchos vienen a sus pies como consecuencia de nuestro testimonio de su poder.
  • Da a conocer a Jesús. No se puede conquistar a nadie para Dios, si primero no se le a conocer. El discípulo da a conocer a Jesús cuando permite que le gobierne primero a él. La gente es conquistada por medio del mensaje del reino (la palabra de Dios), pero sobre todo por la evidencia de ese mensaje en sus mensajeros. Juan 10:37-38
  • Permite que Dios afecte las vidas a través de él. Si vive según los principios del reino (Amor, fe, verdad. Benignidad, justicia, gozo, paz, bondad, dominio propio. Poder, honestidad, integridad) habrá una manifestación de Dios por medio de él y como consecuencia muchos serán conquistados.
  • Entiende que el sueño de Dios es superior a los suyos. La pasión que Dios ha depositado en su corazón, (aquello a lo cual se aplica en espíritu, alma y cuerpo); es un sueño particular que le ha dado, y desea que lo alcance, pero espera que tenga una pasión mas intensa por el sueño de él. Dios no se opone a que conquiste su sueño, siempre que este en su voluntad y lo ponga al servicio del suyo Jn 17:15-18. La procura de la conquista de mi sueño y mis metas, no debe ser mas que una estrategia para infiltrarme en el mundo, afectar las vidas y conquistarlas para Dios.´
  • Al procurar alcanzar sus metas personales (Tener una profesión, una familia feliz, una economía sólida), a través de la lucha y logro de ellas, se convierte en una antorcha que ilumina la vida de la gente y ven en él algo distinto que les atrae al reino de los cielos Mt 5:14-16
  • Se conduce de tal forma que la gente se da cuenta, después de observarlo, que hay algo en su vida que ellos necesitan tener.
  • Predica, pero hace que deseen escuchar y recibir su anuncio, que quieran imitar su fe y comprometerse con el estilo de vida que les esta presentando. Cada discípulo del Señor debe ser testigo del poder transformador de El Hechos 1:8. Cada el carácter de Jesús es manifestado en su vida, se constituye en un testigo de él.

El segundo fruto que hace a un discípulo exitoso en la vida, es que logre conquistar a otros para el reino de Dios, con su testimonio “…ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo…” Jn 15:27

3. Comparte su vida llegando a tener relaciones significativas.

Jesús cuando estuvo en la tierra compartió su vida con su familia terrenal y con su familia en la fe, dando lo mejor de sí a ellas. El adquirió responsabilidad para con su familia terrenal Lc 2:51. De seguro ayudaba con las tareas de su casa y el sostenimiento de esta. Cuando moría, encomendó el cuidado que le prodigaba a su madre en manos de su hermano, y su madre le encomendó el cuidado de su hermano. Jn 19:27

Con especial atención compartió con sus hermanos en la fe, amándoles profundamente: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba…” Jn 17:12a.

El asumió la responsabilidad de pasar tiempo con ellos, cuidarlos y amarlos porque los consideraba parte de él. No dio ejemplo de egocentrismo, sino de compañerismo y generosidad. Disfruto el experimentar la vida junto a ese grupo pequeño conformado por sus discípulos. El pudo tener verdadera comunión con ellos. Jesús fue generoso hasta con sus enemigos. El perdono a todos aquellos que le agredieron. Lc 23:24.

Dentro de los planes de Dios esta, no solo que el discípulo sea parte de una familia biológica temporal aquí en la tierra; sino que sea parte de una familia en la fe, eterna Ef 2:19. El quiere que tenga hermandad y comunión con ella Hc 2:42. No puede desligarse de esta familia, sino reunirse y asumir responsabilidad para con ella, formando parte del pueblo de Dios. Dios quiere que en familia brinde su vida con los otros. 1 Ts 2:8; Hb 10:25. El distintivo de un discípulo que es parte de la familia de Dios, es el amor que pueda expresar a sus hermanos Jn 13:35.

La clave de las relaciones significativas es el amor 1 Jn 3:16, si este existe en las relaciones; el discípulo será capaz de dar, perdonar, comprender, soportar y apoyar. Las relaciones se hacen importantes cuando se afirman con palabras, acciones, y se invierte tiempo en ellas.

Un buen discípulo tiene buenas relaciones cuando:

  • Entiende que fue diseñado para vivir en familia, y disfrutar junto a otros lo que Dios le ha dado “os he dado toda planta que da semilla…y todo árbol en que hay fruto…os serán para comer” Gn 1:29; quiere que lo hagamos junto a una familia “dejara el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” Gn 2:24. Dios nos saca de una familia, pero nos introduce en otra.
  • Da el lugar que corresponde a su familia biológica. Esta es el primer rebaño a pastorear y cuidar.
  • Así como se ama, ama a su semejante.
  • No hace con nadie, lo que no quiere que se haga con él. Trata a las personas conforme al trato que espera de ellas Mt 7:12.
  • Procura agradar al otro, antes que a si mismo Ro 15:2-3; 12:10
  • Opta por la paz, antes que hacer valer sus derechos Ro 12:18.
  • Busca el acuerdo, poniendo el énfasis en los asuntos convergentes 1 Co 1:10.
  • Tiene dominio de sus pasiones St 4:1
  • Ve no solo por sus intereses, sino también por el del otro Fil 2:4.
  • Es autentico, transparente, sincero, expresando genuinamente lo que es y siente 1 Jn 1:7-8.
  • Se dispone a dar y recibir Ro 14:19
  • Tiene empatía, compasión, comprendiendo y compartiendo el dolor del otro Ga 6:2.
  • Es franco, dice la verdad con amor y espíritu restaurador Ef. 4:25; Ga 6:1-2; Pr 28:23. Lo hace en el mejor momento Ec 8:6, de la mejor manera 1 Tim 5:1-2.
  • No enfatiza los errores, sino da lugar a la misericordia y el perdón Col 3:13.
  • Se humilla, reconociendo sus errores, aceptando y dando crédito por lo bueno del otro Ro 12:16.
  • Guarda confidencialidad con aquellos que le abren su corazón Pr 16:28

Dios nos ha dado la capacidad aun de amar a nuestros enemigos. Estamos llamados a compartir con ellos el perdón que hemos recibido del Padre Celestial. Mt 5:43-44.

Es evidente que nuestra vida depende de relaciones. Es por esto que no puede haber éxito en un discípulo, si no podido dar el fruto del amor al prójimo “Esto les mando: que se amen los unos a los otros” Juan 15:17

4. Crece continuamente en todas las áreas y en conformidad a la imagen de Jesús, ayudando también a otros a crecer. 

No puede existir crecimiento sin discipulado. Así lo concibió Jesús al decir: “…las palabras que me diste, les he dado…y han conocido…y han creído…” Jn 17:8. Jesús creció recibiendo la instrucción de su Padre y desarrolló a sus discípulos impartiéndoles esta. El crecimiento de sus discípulos se evidenciaba en el conocimiento y la fe de ellos en Dios en su diario vivir.

El discípulo debe estar dispuesto a recibir formación, para poder dar formación a otros. Jesús primero recibió la enseñanza del Padre, luego se encargo de impartirla a sus seguidores, para que a su vez estos hicieran lo mismo con otros. Primero vio al Padre, luego formo con ejemplo a sus discípulos Jn 5:19.

El mismo Jesús se sometió a un proceso de crecimiento al aceptar venir como hombre a este mundo. No fue indiferente  a su desarrollo, estuvo comprometido con este. Dio lugar a la enseñanza de padres terrenales y estudio con los maestros de la ley, quienes eran responsables de la educación formal de ese entonces. El pudo experimentar, en lo humano, un crecimiento físico, intelectual, emocional y espiritual.

No solo creció en conocimiento, sino en como aplicar este. Creció no solo en lo físico, sino en saber como usar su cuerpo. Creció no solo sus emociones, sino en como saber manejarlas provechosamente. Por esto fue que alcanzo gracia (aprobación) ante Dios y aun ante los hombres Lc 2:41-52. Su mayor crecimiento espiritual lo consiguió en lo secreto con su Padre Celestial Mr 1:35.

Un discípulo crece y ayuda a crecer a otros cuando:

  • Conoce que la intención de Dios al crearle fue que llegara a ser parecido a él y que se reprodujera en esa misma imagen “Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo…” Gn 1:27. “…fructificad y multiplicaos; llenad la tierra…” Gn 1:28. Dios no nos creo solo para reproducirnos en cuanto a especie, sino en cuanto a su imagen. Su deseo era que lo estampado en la primera pareja fuera multiplicado.
  • Diariamente se expone a Dios y su Palabra, apartando un momento y lugar donde tiene intimidad con él.
  • Esta dispuesto a recibir formación, para poder dar formación a otros. Lo primero es llegar a ser un discípulo, para poder hacer un discípulo.
  • Entiende que le discipulado le lleva a recobrar la imagen de Dios en él y a reproducirla en otros.
  • Esta comprometido con el crecimiento integral 1 Jn 3:2 asume una actitud de continuo crecimiento, nunca se conforma con lo que ha logrado. Siempre habrá un peldaño mas por subir. Tendrá contentamiento con lo logrado, pero no conformidad.
  • Entiende que Dios tiene una meta y expectativa de crecimiento Ef. 4:13-15. Y que el estándar de ese crecimiento y diseño correcto es Jesús Romanos 8:29, puesto que él es idéntico a la “imagen y semejanza de Dios” Col 1:15-16. Si pide a alguien que le imite, es porque usted esta imitando a Cristo.
  • Sabe que ser semejante a Jesús no implica exterminación de la personalidad, sino cambio de las debilidades de carácter. Dios creó a cada quien único y no tiene interés en desaparecer la singularidad de cada persona Salmos 139:13-16.
  • Dedica tiempo en reunirse regularmente con sus hermanos en la fe para ser ministrado, tiene un espíritu enseñable y esta dispuesto a comprometerse con un proceso disciplinado de formación.
  • No solo adquiere conocimiento, sino que asume actitudes y conductas en consonancia con los principios de Dios. Alcanza madures, dejando de ser niño en la manera de pensar y comportarse 1 Co 14:20.
  • Procura manifestarse el fruto del Espíritu Santo. Ga 5:16-25. No se amolda al pensamiento o sistema corrompido de este mundo, sino que cambia conforme a la Palabra de Dios.
  • Sustituye la mentira del mundo por la verdad del creador Ro 12:2. Vive conforme a lo que Dios dice que es como hijo y a su propósito, y no según el patrón que la cultura de este sistema terrenal le ha querido implantar.
  • Invierte en su crecimiento. Perfecciona su vocación para ubicarse en esta, desarrolla sus habilidades, dones y talentos. Adquiere materiales audiovisuales y escritos de enseñanza. Participa en escuelas y seminarios que le ayuden a instruirse y desarrollarse.
  • Asume una excelente administración de lo que Dios le ha dado. Maneja sabiamente el tiempo, trabaja con un plan de acción, agenda, traza metas. Procura su libertad laboral y financiera, trabaja con presupuesto. Cumple con diezmos, ofrendas y pactos. Ahorra apartando un fondo para inversión. Usa correctamente sus dones y talentos. Cuida de su salud entendiendo que es templo y morada del Espíritu Santo.
  • Cuida su presencia como un príncipe del Rey Jesús.

Es lógico concluir que para que haya éxito en la vida de un discípulo, es necesario entrar en una relación discipular, donde crece y ayuda a crecer a otros en todos los aspectos de su vida. “En esto es glorificado mi Padre, en que lleven mucho fruto, y sean así mis discípulos”. Jn 15:8. 

5. Sirve a Dios a través de su servicio al prójimo.

Jesús llevo una vida de servicio para con todos, puesto que siempre estuvo consciente que había sido enviado por su Padre para esto. Como el Padre le envío a servir así lo hizo con sus seguidores: “Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo”Jn 17:18.

 Jesús sabia que su principal llamado era para salvar al mundo, pero esto no le eximio para servir de muchas maneras. Los títulos y cargos no fueron impedimento para él servir de diferentes maneras Fil 2:6-7. Su investidura de salvador y de rey no le impidió para servir cuando se presento la oportunidad. Lavo pies, atendió niños, preparo desayunos, socorrió enfermos. Jesús sabia que su servicio, no ponía en riesgo lo que el era, sino que afirmaba su grandeza. Jn 13:3-5, 13.

Servir es hacer algo a favor de alguien. El servicio a nuestro prójimo, es consecuencia de nuestro amor a él. Mt 22:39.

Un discípulo es un servidor cuando:

  • Entiende que Dios le ha dado una vocación para servir y realizar una labor productiva, que redunde en beneficio de sus semejantes. “tomó pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de edén, para que lo labrara y lo guardase” Gn 2:15. Dios no coloco a Adán allí para que estuviera de vago, sino para que produjera. Además no solo para que él lo aprovechara, sino para que lo preservara.
  • Saca provecho de sus experiencias dolorosas, y las hace una herramienta para servir a otros 2 Co 1:4.
  • Sirve mas allá de su vocación u ocupación, lo hace donde, como y cuando le necesiten. No se requiere un talento, ni una profesión para ayudar una anciana a cruzar la calle.
  • Antes de procurar dar un servicio extraordinario, empieza a servir en cosas ordinarias. Las grandes oportunidades con frecuencia se esconden en trabajos aparantamente insignificantes. Sirve en las tareas supuestamente de poco valor que otros desprecian. Hácasa de amistadas creyendo que Dios las considera grande. Hc 28:3-6.
  • Sirve sin hacer alarde de lo que hace, sin llamar la atención Ef. 6:6; Co 2:22; Mt 6:1-4; Ga 1:10.
  • Cultiva la sensibilidad y espontaneidad ante la necesidad, ve siempre la manera de ayudar a otro. Cuando se presente la necesidad, no deja escapar la oportunidad. Pr 3:28.
  • Es fiel y responsable en su servicio. Dios prueba la fidelidad, pero también recompensa esta Mt 25:23.
  • No espera mejores circunstancias para servir. Solo hace lo que se requiere hacer. Ec 11:4.
  • Ninguna tarea le molesta siempre que beneficie a alguien.
  • Sirve con convicción de que la tarea no amenaza lo que es. Basa su valor en su relación con Jesús.
  • Se cuida de criticar a los que no sirven y preserva su corazón de resentimientos.
  • Se cuida de comparar su servicio, no tiene celo, ni compite con nadie. Ga 5:26.
  • Atiende los buenos consejos, pero no se deja afectar por criticas negativas a su servicio Neh 6:3.
  • Cree que su servicio no es un derroche o perdida, sino una obra preciosa Mt 26:6-13.
  • No espera ser perfecto para servir.
  • No se lamenta por sus necesidades, ve las de otros y las suple si esta en su posibilidad.
  • Esta consciente de que Dios esta mas interesado en porque hace las cosas, que en lo que hace 2 Cr 25:2.

El fruto del servicio hace del discípulo una persona de éxito, llevándole a un nivel superior en su relación con Dios “Ya no les llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor, pero les he llamado amigos, porque todas las cosas que he oído de mi Padre, se las he dado a conocer” Jn 15:15.A este nivel no hay limites de bendiciones para un amigo de Dios Jn 15:7.