Enviar líderes capacitados, bien entrenados para hacer lo que Jesús ordenó: Discípulos. Dar las bases de una formación bíblica y espiritual. Hacer de cada creyente un líder servidor, capaz de liderar discípulos y multiplicarse en ellos.

Jesús nos dejó una instrucción: “Que fuéramos por todo el mundo e hiciéramos discípulos.” Pero ¿Cómo haremos tal cosa? De la misma manera que Él lo hizo.

Es por esto, que deseamos capacitar personas, formando discípulos y desarrollando en ellos un liderazgo fuerte, esto a través de la Academia de Líderes. Garantizando así que, al egresar de este tiempo de preparación, con duración de ocho meses, serán aptos para compartir el evangelio de manera efectiva y eficaz, propiciando así, que el poder de Dios se manifieste a través de sus vidas.